Te has preguntado alguna vez cómo vivían los íberos en el Mediterráneo y cuáles eran sus costumbres. Pues si queréis descubrirlo el mejor sitio para hacerlo es en Calafell, donde podéis encontrar su ciudadela, un yacimiento arqueológico que data del siglo VI aC vinculado a los íberos cosetanos.
La Ciudadela ibérica situada en este pueblo de la Costa Daurada no deja indiferente a nadie y una vez pasado sus muros os sorprenderá gratamente lo que encontraréis en su interior, dado que desde los años 90 forma parte de un proyecto arqueológico experimental para reconstruirla entera.
La reconstrucción que ha ido viviendo este poblado durante estos últimos años y su ambientación os permitirá recorrer sus calles igual que harían sus antiguos habitantes.
Contenidos del post
Antes de adentraros en este poblado os contaremos un poco de historia, para que así podáis entender cómo se estructura este poblado y porque su localización.
Los iberos formaron la civilización protohistórica más occidental del mediterráneo anterior a la llegada de los romanos.
Su base económica era la agricultura y la ganadería, aunque también la pesca. Tenían conocimientos de la elaboración de diferentes metales.
La sociedad se estructuraba alrededor de una clase social dominante, que de alguna forma controlaba los excedentes de producción de las cercanías, y comerciaba con gentes de procedencia más lejana. Se conoce que había intercambio con griegos, pueblos fenicios, púnicos o cartagineses. No es casualidad que se instalarán al lado de la costa.
Se conoce que sobre el S.III aC la ciudadela empezó su declive, como consecuencia de las guerras púnicas. Es entonces cuando la cultura romana absorbe y diluye la de los íberos precedentes.
Durante vuestro recorrido por la zona amurallada podréis entrar en las diferentes casas reconstruidas para apreciar como eran, en su interior observareis diferentes escenas del día a día y sus estancias, que están como si el tiempo no hubiera pasado por ellas, con réplicas de sus utensilios, la comida que tomaban, los sitios donde la cocinaban y hasta como comían. O conocer la faceta religiosa de esta cultura, con sus rituales y sacrificio.
**Si tenéis hijos o sois persona con movilidad reducida es bastante complicado poder acceder al poblado con carros o silla de ruedas, por como es el pavimento y las estancias del poblado. Nosotros optamos por llevar a nuestro hijo en canguro.
En la Ciudadela Ibérica de Calafell gracias a los talleres que se realizan algunas tardes, los más pequeños de la casa se podrán convertir en iberos por unas horas y realizar algunas actividades cotidianas de sus habitantes. Y los padres también están invitados a realizarlas con ellos si quieren.
Los niños practicarán las técnicas constructivas de los íberos, mezclando paja y barro para levantar muros, harán pan y hasta tejerán sus vestimentas como se hacía en aquella época. Todo ello se revive de manera experimental y lúdica, lo que permite vivir la historia como nunca.
Si visitáis la Ciudadela durante el mes de julio podréis disfrutar de funciones de recreación histórica dentro del marco del festival Tierra Ibérica. Esta actividad se realiza en horario de noche a partir de las 10, en ella os dividirán en grupos (hay dos idiomas castellano y catalán), donde con un guía os irán recorriendo las diferentes estancias del poblado donde se recrearán situaciones cotidianas del día a día de los iberos, podréis ver alguna lucha y hasta los guerreros en la taberna.
Lo primero que debéis tener en cuenta es que para ir a visitarlo tendréis que ir con calzado cómodo, ya que su empedrado dificulta poder caminar con tacones o zapato elevado. También si tenéis problemas de movilidad o niños que vayan en carro no es muy accesible para poder realizar la visita, con lo que será preferible que os ahorreis el camino hasta allí.
Hay diferentes horarios y tarifas dependiendo de la época del año que lo visites, aquí os dejamos el enlace a su web donde podréis encontrar toda la información
La única forma que vemos posible para ir es en coche, se encuentra situada en el pueblo de Calafell en Carretera C-31, km 141 (al costat del Louie Vega)
Visitar el Museo de Orsay en París con niños fue una de las sorpresas más…
Viajar en familia no tiene por qué ser caro. Nosotros lo hemos comprobado de primera…
Alsacia, un cuento que se recorre en familia Alsacia tiene algo mágico. Es como abrir…
¿Estás buscando el mejor plan para este verano en Madrid? Imagina esto: solazo, piscina infinita,…
Si buscas un restaurante mágico para ir con niños en Madrid, te cuento mi experiencia…
¿Alguna vez has visto a un niño quedarse sin palabras al ver un dinosaurio? A…