La Bretaña francesa es un destino perfecto para unas vacaciones familiares. Con sus pintorescos pueblos medievales, impresionantes costas y una historia fascinante, esta región ofrece una mezcla única de naturaleza, cultura y diversión para todos los miembros de la familia. Si estás planeando un viaje con niños, te proponemos una ruta de 3 días por Bretaña, llena de sorpresas y actividades para todos los gustos.
¡Prepárate para explorar Nantes, Rennes, Saint-Malo y más!
Contenidos del post
DÍA 1: Nantes – La Ciudad del Arte y la Historia

Nantes
Comienza tu aventura en Nantes, una ciudad vibrante con un encanto único. Con un alojamiento cómodo y céntrico, en el «Super logement cosy, à deux pas du tram» (a tan solo unos pasos del tranvía), tendrás fácil acceso a los principales puntos de interés de la ciudad. Nantes es famosa por su mezcla de historia medieval y modernidad, y hay varios lugares que encantará a toda la familia.
Qué hacer en Nantes:
- Les Machines de l’île: Este parque temático es uno de los principales atractivos de Nantes. Es una especie de parque de aventuras con enormes criaturas mecánicas, como un elefante gigante que recorre las calles. A los niños les encantará subirse a estos enormes animales mecánicos y disfrutar de una experiencia única.
- Castillo de los Duques de Bretaña: El castillo medieval ofrece una excelente opción para enseñar a los más pequeños sobre la historia de la región. El castillo alberga el Museo de Historia de Nantes, que tiene exposiciones interactivas perfectas para los niños.
- Isla de las Máquinas: Este es un lugar mágico donde podrás ver increíbles máquinas inspiradas en los inventos de Julio Verne, como un carrusel gigantesco. Los niños disfrutarán de las diferentes atracciones y la oportunidad de ver cómo funcionan las máquinas.
Dónde comer: Hay varias opciones familiares en Nantes, pero uno de los mejores lugares para una comida relajada es el Mercado de Talensac, donde se pueden encontrar delicias locales y platos frescos que gustan a todos. Nosotros al estar alojados en apartamento hicimos las comidas allí.
DÍA 2: Nantes – Rochefort-en-Terre – Josselin – Rennes
El segundo día de tu ruta por Bretaña te llevará a través de pintorescos pueblos medievales y encantadoras localidades. El viaje es ideal para disfrutar de la campiña bretona y sus paisajes naturales.
Ruta: Nantes – Rochefort-en-Terre – Josselin – Rennes

Josselin
- Rochefort-en-Terre: Este es uno de los pueblos más bonitos de Bretaña, reconocido por su arquitectura medieval y sus jardines. Pasear por sus calles adoquinadas y explorar las pequeñas tiendas de artesanía será un verdadero placer para toda la familia.
- Josselin: Este encantador pueblo es famoso por su imponente castillo, que parece salido de un cuento de hadas. A los niños les encantará descubrir sus torres y el hermoso entorno natural del río Oust. Además, el castillo está rodeado por jardines perfectos para una tarde tranquila.
Después de recorrer Rochefort-en-Terre y Josselin, te dirigirás a Rennes, la capital de Bretaña, donde pasarás la noche. El alojamiento «Appart’City Classic Rennes Ouest» es una excelente opción, con apartamentos cómodos para familias y bien conectado con el transporte público.

Rennes
Qué hacer en Rennes:
- Parque Thabor: Un parque con hermosos jardines, estanques y zonas de juegos, ideal para que los niños corran y jueguen al aire libre.
- Centro histórico de Rennes: Explora las calles medievales de Rennes, como la Rue du Capitale, llena de tiendas, cafés y una arquitectura impresionante.
DÍA 3: Rennes – Saint-Malo – Dinan
Para el último día de tu ruta, te adentrarás en dos de las ciudades más emblemáticas de la costa bretona: Saint-Malo y Dinan.

Dinan
Ruta: Rennes – Saint-Malo – Dinan
- Saint-Malo: Este antiguo puerto corsario es un destino fascinante. Pasea por sus murallas fortificadas que rodean la ciudad, disfrutando de vistas panorámicas al mar. Los niños pueden disfrutar explorando las murallas y la playa. También puedes visitar el Aquarium de Saint-Malo, que ofrece una experiencia educativa sobre la vida marina.
- Dinan: Este encantador pueblo medieval, ubicado a orillas del río Rance, es ideal para un paseo familiar. Puedes recorrer las callejuelas empedradas, visitar las murallas medievales o hacer un paseo en barco por el río Rance.

Saint Malo
Al finalizar la jornada, regresa a Rennes, donde pasarás la última noche en el «Appart’City Classic Rennes Ouest», un alojamiento cómodo y bien ubicado para descansar después de un día de exploración.
Consejos para el viaje:
- Transporte: La Bretaña cuenta con un excelente sistema de transporte público. Puedes moverte fácilmente en tren o en coche, lo que te permitirá explorar cada lugar con tranquilidad.
- Actividades para niños: Siempre es bueno consultar las actividades específicas para niños en cada ciudad, como talleres de arte, visitas guiadas interactivas o parques temáticos, para mantener a los más pequeños entretenidos.
Esta ruta por la Bretaña francesa es perfecta para unas vacaciones en familia. Con una mezcla de historia, naturaleza y diversión, tanto los adultos como los niños disfrutarán de cada momento. Desde la vibrante Nantes hasta la costa de Saint-Malo y el encanto medieval de Dinan, la Bretaña te ofrecerá recuerdos inolvidables para todos.