Dentro de la ruta que hicimos por Túnez en el verano del 2007 tengo que destacar la visita al pueblo Sidi Bou Said, un pueblo costero situado a unos 20 km de la ciudad de Túnez.
Se trata de un lugar que reúne las esencias de un típico pueblo mediterráneo, de estilo andalusí, y en el que destaca su preciosa combinación de colores blanco y azul que baña todos sus edificios. Es a partir de un decreto del barón Rodolphe d’Erlanger en 1920 que se empezó a proteger este enclave costero de forma que todas las fachadas de las casas debían ser blancas, y las puertas, rejerías y celosías de las ventanas, azules.